The era of the little gods

When I grew up my parents had a life and I was part of it, not necessarily the most important part, just one of the components. They each had a career, struggled to get a job to pay the rent, they had boyfriends and girlfriends (after they separated or maybe before). Anyway, they were two adults trying to survive in a world full of uncertainties.

Nowadays, the world of adults revolves around their children. People plan their lives according to the children. We are part of a society that idealizes children and has turned them into the center of their world.

Our entire lives are planned to be aligned with their schedule. Mothers go out of their way to drive them to all the activities after school. Weekends have become a succession of sports events, birthday parties, and an array of plans so children can enjoy their lives to the fullest while parents look and praise them at every gesture. Every minute counts when it comes to developing the potential of the small geniuses.

Nothing is left undone to please them. Birthday parties have become super productions with an infinity of surprises and activities. It doesn´t matter if we need to burrow money to have them. When is not a trip to Disney, because there is no childhood without Disney.

Women leave successful careers without a second thought to devote their entire time to their children. They go to PTA meetings, volunteer at the schools while society applauds.

For every sport they practice, every child receives a trophy bigger than them. Every drawing is a work of art that parents praise “It´s sooo beautiful! You´re an artist”.

We live in the era of the little gods. Children don´t know limits. All they´ve heard is how wonderful, unique, exceptional they are. They feel they have the right to judge their parents, make demands, throw tantrums.

We are raising children who feel entitled to everything. The world owes them. They just need to exist and breath to receive praise. What are we doing? If the kid has no talent at drawing, why lie and tell him he’s an artist? If he’s not good at sports, why give him a trophy? How are they going to learn if we turn the world upside down so they feel ok, and don’t get bored, don’t get mad, don’t lack anything?

I think that if they learn at an early age that there are very few geniuses, and that to be a champion you need to train really hard, they will be happier in the long run.

What do you think about the way we are raising our kids? Share your thoughts here.

La era de los niños dioses

Cuando yo crecí mis papás tenían su vida y yo era parte de ella, no necesariamente la más importante, simplemente una de las partes. Ellos tenían cada uno su carrera, luchaban por conseguir trabajo y pagar el arriendo, tenían novios-novias (después de separarse, o quizás antes). En fin, eran dos adultos tratando de sobrevivir en este complejo mundo lleno de incertidumbres.

Hoy en día, el mundo de los adultos gira alrededor de los niños. La gente planea su vida en función de los hijos. Vivimos en una sociedad que idealiza los niños y los ha convertido en la única razón de ser de los padres.

La vida entera está planeada para ajustarse al horario de los “angelitos”. Las mamás se hacen un ocho tratando de llevar a los niños de una actividad a otra en las tardes. Los sábados y domingos son una sucesión de eventos deportivos, fiestas infantiles, planes para que los niños se diviertan al máximo mientras los adultos los observan y aplauden cada paso que dan. Hay que aprovechar cada minuto para desarrollar el potencial de los mini genios en potencia.

Nada es demasiado cuando se trata de darles gusto. Las fiestas de cumpleaños con unas producciones con una infinidad de sorpresas y actividades. No importa si hay que endeudarse para pagarlo. Cuando no es un viaje a Disney porque sin Disney no hay infancia.

Las mujeres no dudan por un segundo en dejar atrás exitosas carreras para tener el tiempo libre para dedicárselos por completo. Van a los PTA meetings, son voluntarias en los colegios, y la sociedad entera aplaude tan noble gesto.

Todos los niños en todos los deportes que practican reciben trofeos enormes más grandes que ellos mismos. Todos los dibujos son obras de arte que los padres se esfuerzan por elogiar. “Qué belleza! Eres un artista”.

Vivimos en la era de los niños dioses. Los niños no saben lo que es un límite, lo único que han escuchado en la vida es alabanzas de lo maravillosos, lo únicos, lo excepcionales que son. Se sienten con el derecho de juzgar a los padres, de exigir lo que quieren, de hacer pataletas.

Estamos criando hijos que se sienten con un derecho inherente a todo. El mundo les debe. A ellos les basta con existir y respirar para recibir todo tipo de halagos. Qué estamos haciendo? Si el niño no pinta bien, para qué mentirle y decirle que es un artista? Si no juega bien, para qué darle un trofeo de campeón? Cómo van a aprender a luchar en la vida si acomodamos todo para que estén bien, no se aburran, no se enojen, no les “falte nada”?

Creo que si desde niños se dan cuenta que genios hay muy pocos y que para ser campeón hay que luchar mucho, van a ser más felices.

Qué piensas sobre la manera como estamos criando a los hijos hoy en día? Deja tus comentarios aquí.

Why I don´t want a ring

My daughter makes fun of me because I´ve been married twice and don´t have a ring and nobody has kneeled to propose. Hell, no! I don´t understand the ritual, nor do I understand how it became so popular everywhere.

Having a “rock” on the ring finger of the left hand is the dream and the goal of a lot of women. The bigger the diamond, the better. It shows how much a woman is worth. The ring is a sort of seal, a property title over the woman. This woman is taken and the owner is powerful. If the ring is big then the guy must be rich, or he’s so in love, he burrowed money to buy it. The ring is like a weight, a burden, a padlock over a woman. Women carry it with pride, they show it on Facebook, they tell their girlfriends how much it cost. If it’s very expensive, it must mean that they’re worth it.

Even worse is the proposal. The man decides when and where to propose. The bigger the surprise, the better. The woman waits passively for the man to surprise her and ask her to become “his woman”. She doesn’t have the right to decide or propose. How could that be possible? A woman taking the initiative? And we are talking about one of the most important decisions in a person’s life. But tradition forces upon us to wait passively until the man decides for us. Until he kneels and takes out the ring. That is considered romantic.

From then on things start on the wrong foot. Wouldn’t it make more sense if we talked about it? A couple of people that love each other, and that for whatever reason decides, by mutual agreement, to get married. Two adults that communicate with one another and make a decision, together, to make a commitment to share their lives, to make it official. Wouldn’t that make more sense?

I don’t want anyone to kneel or kneel before anyone. I don’t want to be called a princess because I don’t live in a castle and am not waiting for prince charming on a horse. I want a real man, an adult that loves me and respects me. I want to decide with that person when and how to get married for reasons we both understand. I don’t want surprises, I like to know where I’m going. The ring doesn’t represent how much I’m worth. The value of a woman cannot be measured by carats.

Do you want an engagement ring? Share your thoughts.

Por qué no quiero un anillo

Mi hija se burla de mí porque me he casado dos veces y nunca he tenido anillo, ni se me han arrodillado para pedirme la mano. Dios me libre! No entiendo el ritual, ni entiendo cómo se puso de moda en todo el mundo.

Tener una “roca” en el dedo anular de la mano izquierda es el sueño y la meta de muchas mujeres. Entre más grande el diamante, mejor. Representa el valor de la mujer. El anillo es una especie de sello, de título de propiedad sobre la mujer. Quiere decir esta mujer está tomada y el dueño es poderoso. Si el anillo es muy grande el dueño debe ser muy rico, o está tan enamorado que se endeudó para comprarlo. El anillo es como un lastre, un peso, un candado que marca la mujer. Las mujeres lo llevan con orgullo, lo muestran en Facebook, le cuentan a las amigas cuánto costó. Si es muy muy caro, debe ser porque ellas valen mucho.

Peor aun es la pedida de mano. El hombre decide cuándo y dónde propone. La sorpresa entre más grande mejor. La mujer espera pasivamente que el hombre la sorprenda y le pida ser su mujer. Ella no tiene poder de decidir o proponer. Dónde se ha visto eso? Que una mujer tome la iniciativa? Y estamos hablando de una de las decisiones más importantes de la vida de una persona. Pero la tradición nos obliga a esperar pasivamente a que el hombre decida por nosotras. A que se arrodille y saque el anillo. Eso es considerado romántico.

Desde ahí empiezan las cosas mal. No sería todo mucho más normal si las cosas se hablaran? Una pareja que se quiere y en algún momento por la razón que sea, decide de común acuerdo, casarse. Dos adultos que se comunican y toman la decisión, los dos, de comprometerse y compartir la vida y lo quieren hacer oficial. No tiene eso mucho más sentido?

Yo no quiero que nadie se me arrodille, ni arrodillarme ante nadie. No quiero que me llamen princesa porque no vivo en un castillo, ni espero un príncipe en caballo alado. Quiero un hombre de carne y hueso, un adulto que me quiera y me respete. Quiero decidir con esa persona cuándo y cómo casarme por razones que quiero que los dos entendamos. No quiero sorpresas, me gusta saber qué va a pasar y para dónde voy. El anillo no representa mi valor. El valor de la mujer no se mide con carates.

Qué piensas de los anillos de compromiso?

Nobody is racist, but don´t touch my daughter!

None of my friends are racist. They all have an African-American friend, or like jazz, or voted for Obama, or are crazy about Beyonce. But when I told them that my then 16-year-old daughter´s boyfriend was black, they almost jumped out of their seat, they couldn´t help it. “Ufff, you need to take good care of her”, they said. Take care of what? I wondered. Make sure he doesn´t touch her, he doesn´t look at her, he doesn´t take her to his house. Make sure he doesn´t sleep with her. If the guy wasn´t black, I wouldn´t have to worry about it? Or maybe worry less?

My daughter´s boyfriend didn´t want to come to the house. In part because he was afraid I didn´t approve of it and would be rude to him. In part because we lived in a neighborhood where there were no African-Americans. In part because his family had instructed him never to ride his bike after six in the afternoon in a neighborhood other than his because he could get shot.

That is the reality we live in today in the United States. People feel they have the right to shoot at someone they suspect is dangerous, which in reality means, black or dark-skinned. And people who are black need to live in fear of being attacked, chased, insulted, even killed for no reason. And we think this is civilization, we live in the best country in the world.

My kids went to the public school in our neighborhood in Miami, where white, Latino and black kids got together. But beyond the school, there are invisible walls that almost nobody crosses. There are no laws today in the United States forbidding interracial marriage or prohibiting intimate relationships between people of different color, but there are huge prejudices that divide us. I don´t think any of my friends would have allowed their daughter to date a black kid. No way! But nobody is racist.

We deny our own prejudices, at least in public. As Latinos, we think we are not racist because in Latin America we are all the product of a mix of indigenous people, black and white. But of course, the whiter the skin tone, the higher the socioeconomic level. And in our countries, we don´t mix between people of different social background. The boundaries are well defined, rich with rich, poor with poor, and it´s for life. No social mobility either.

If we started by admitting our own prejudices, because we all have them, that could be the beginning of changing the way we relate to one another.

Would you be OK if your daughter/son dated a person of color? Share your thoughts here.

Nadie es racista, pero que no se metan con mi hija!

Ninguno de mis amigos es racista. Todos tienen un amigo negro y les gusta el jazz, votaron por Obama, o les fascina Beyonce. Pero, cuando les conté que mi hija de 16 años tenía un novio negro (en español no decimos afro-americano) daban un brinco, no se podían controlar. “Uy, tienes que cuidarla mucho”, me decían. Cuidarla de qué me pregunto. De que la toque? De que la mire? De que la lleve a su casa? De que se acueste con ella? Si el muchacho no fuera negro, no la tendría que cuidar? O cuidarla menos tal vez?

El novio de mi hija no quería venir a mi casa. En parte por miedo a que yo no aceptara la relación y lo tratara mal. En parte porque en mi barrio no hay gente de color y le daba miedo. En parte porque su familia le ha dicho de no montar en bicicleta después de las 6 de la tarde en un barrio que no sea el suyo porque le pueden disparar.

Esa es la realidad que vivimos en el siglo XXI en Estados Unidos. La gente cree que tiene el derecho de dispararle a quien le parezca sospechoso, léase negro u oscuro de piel.

Mis hijos fueron al colegio público del barrio en Miami y allí se juntaban jóvenes blancos, negros y Latinos, pero más allá del colegio hay unos límites invisibles que casi nadie traspasa. No hay leyes que prohíban los noviazgos o matrimonios entre personas de razas diferentes hoy en Estados Unidos, pero existe un prejuicio enorme que nos separa. No creo que muchos de mis amigos hubieran permitido que su hija tuviera un novio de color. Ni pensarlo! Pero ninguno es racista.

Nos negamos a admitir nuestros propios prejuicios, por lo memos en público.

Los Latinos creemos que no somos racistas porque en América Latina las razas se mezclaron y todos tenemos algo de indígena, negro y blanco. Pero por supuesto, entre más clara la piel, más alto el nivel socio-económico. Y eso sí, en nuestros países no se mezclan las clases sociales. Las líneas están bien definidas. Rico con rico, pobre con pobre y para toda la vida. Salvo muy pocas excepciones.

Si empezáramos por admitir nuestros prejuicios, porque todos los tenemos, ese sería un buen comienzo para empezar a transformar la forma como nos relacionamos.

Te importaría si tu hijo o hija saliera con alguien de color? Compártelo aquí.

Why I am a feminist and am not embarrassed to say it

For a long time I didn´t dare call myself a feminist because I thought feminists were tomboys with mustache and anger issues. I used to think that if I said I was a feminist, people would think I had problems and that I was ugly, on top of it.

Luckily, things have changed and now being a feminist can be even cool. Emma Watson has done a lot to put the topic on the table and explain what it means to be a feminist. Nigerian author Chimamanda Adichie, my hero, explains it well in her book We Should All Be Feminists. I gave that book to my daughter and my niece and would like to keep giving it.

This is the first blog I write and is no coincidence that is about feminism. I would like to reach women, especially Latinas and get them to open their eyes. Being a feminist is the first step.

Why? First because we have to realize that we as women have the same rights than men. The right to be happy, to study, to work, to decide what to do with our time, to choose what to do with our body, to enjoy our sexuality. The right to express what we feel, our desires, fears, and aspirations without fear of being judged. The right over our body, to enjoy it with who we choose, how to dress it, how to show it, or not. It is our decision. Not the decision of the man we love, or the man we married, or the man we are in a relationship with, or the father, or the brother.

We own our lives and we have the sole authority over any decision about our lives and our bodies. How is this hard to understand? It seems so obvious to me. We need to take the reins of our lives.

The goal of a woman is NOT to get married, or be sexy, or seduce guys, or remain a virgin until she walks to the altar, or be the best mother in the world, or the best daughter, or the best anything. The goal is to get to wherever we decide we want to get to. Not follow what is imposed to us by society, religion, or institutions that were invented and are ruled by men.

So, with a mustache like Frida Kahlo, or with no hair in the tongue (sorry, literal translation of a Colombian expression that means “talk without mincing your words”) I invite you to become feminists, to feel entitled to live your lives fully and with your eyes open.

Share your thoughts here.

Por qué soy feminista y no me da pena

Durante muchos años no me atreví a decir que era feminista porque pensaba que las feministas eran “marimachos” con bigotes y rabiosas. Entonces, pensaba que si yo decía que era feminista, la gente iba a creer que yo tenía problemas y que además era fea.

Por suerte, las cosas han cambiado y ahora ser feminista puede ser hasta cool. Emma Watson ha hecho mucho por poner el feminismo de moda y explicar qué es ser feminista. La escritora nigeriana Chimamanda Adichie, mi heroína, lo explica muy bien en su libro We Should All Be Feminists. Le regalé ese libro a mi hija y a mi sobrina y quisiera seguir regalándolo.

Este es el primer blog que escribo y no por coincidencia es sobre feminismo. Quisiera a través de este espacio cibernético llegar a mujeres latinas y lograr que abran los ojos. Ser feministas es el primer paso.

Por qué? Primero porque tenemos que darnos cuenta que las mujeres tenemos los mismos derechos que los hombres. Derecho a ser felices, a estudiar, a trabajar, a decidir qué hacer con nuestro tiempo, a elegir qué hacer con nuestro cuerpo, a disfrutar de nuestra sexualidad. Derecho a expresar lo que sentimos, nuestros deseos, miedos, aspiraciones sin miedo a ser juzgadas. Derecho sobre nuestro cuerpo, con quién disfrutarlo, cómo vestirnos, cómo mostrarlo o no hacerlo. Es nuestra decisión. No la decisión del hombre a quien amamos, o del hombre con quien nos casamos, o del hombre con quien estamos en una relación, o del papá, o del hermano.

Nosotras somos las dueñas de nuestra vida y las que tenemos autoridad única de tomar las decisiones sobre nuestra vida y nuestro cuerpo. Tomemos el timón de nuestras vidas.

El objetivo de la mujer no es casarse, ni ser sexy, ni gustarle a los hombres, ni llegar virgen al matrimonio, ni ser la mejor madre del mundo, ni la mejor hija, ni la mejor nada. La meta es llegar donde nosotras decidamos que queremos llegar. No seguir lo que está impuesto por la sociedad, la religión, las instituciones, todas a su vez inventadas y regidas por hombres.

Con bigote como Frida, sin pelos en la lengua, o como quieran, las invito a volverse feministas y a sentirse con el derecho y el valor de vivir la vida a manos llenas y con los ojos abiertos.

Eres feminista? Comparte tus ideas.